Fragua de Vulcano


Vulcano, para los romanos.
Hefesto, para los griegos.

La Fragua de Vulcano es un espacio de ensayo, análisis y reflexión sobre cómo responder al impacto psicológico y social de los desastres y las crisis estructurales. Nacido de la necesidad de sostener lo insostenible en terrenos de alto impacto (como la respuesta ante eventos sísmicos y emergencias complejas), este espacio explora la brecha entre el colapso emocional y los procesos de reelaboración y reconstrucción interior.

Abordamos la crisis desde la fragua: el taller donde la fractura se procesa y se convierte en templanza, método y herramientas para el abordaje y la resignificación del trauma.

Vulcano para los romanos, Hefesto para los griegos, es un Dios del Olimpo, hijo de Hera, que fue expulsado y lanzado a las profundidades del mar por su propia madre. Esta caída, generó un trauma en él, dejándole lisiado de por vida.

Cuidado por unas ninfas en cuevas en el fondo del océano, Vulcano aprendió el arte de la herrería y lo desarrolló con gran maestría, al punto de producir artefactos y objetos únicos que placían a otros Dioses. Le adjudican, entre otros, los rayos de Zeus, es escudo de Aquiles, las flechas de Apolo y Artemisa, la armadura de Hércules, incluso Pandora (la primera mujer mortal, esculpida en arcilla).